La selección femenina universitaria de Costa Rica afronta su participación en el Mundial Universitario de Futsal en Polonia con ilusión, compromiso y la responsabilidad de representar tanto al país como a sus respectivas instituciones educativas.
Antes de emprender el viaje, Yerlin, Saray y la capitana Patricia compartieron sus sensaciones sobre una experiencia que representa la recompensa de años de trabajo, sacrificios y dedicación dentro y fuera de la cancha.
Yerlin: experiencia, fe y compromiso con Costa Rica
Para Yerlin Varela, vestir nuevamente los colores nacionales significa asumir un honor y una responsabilidad que valora profundamente.
“Es un orgullo enorme y una gran responsabilidad. Siempre representar a Costa Rica es un honor, y hacerlo en un Mundial Universitario es una oportunidad que valoro muchísimo”, expresó.
La jugadora ya había formado parte del proceso premundialista de la Concacaf en 2025, experiencia que espera poner al servicio de sus compañeras durante la competencia mundialista.
Según explicó, aquel proceso representó una exigencia distinta, tanto física como mentalmente, y le permitió comprender la presión que implica competir internacionalmente.
La preparación para Polonia se desarrolló durante aproximadamente dos meses, un periodo corto que obligó al grupo a trabajar con intensidad desde el primer entrenamiento.
Pese al tiempo limitado, Yerlin considera que la selección logró formar un grupo unido, comprometido y con futbolistas de calidad.
“Una de nuestras mayores fortalezas es la unión del grupo. Además, tenemos jugadoras con mucha calidad, compromiso y ganas de competir”, destacó.
En el plano personal, reconoció que combinar el futsal y los estudios no ha sido sencillo, pero aseguró que las recompensas han justificado el esfuerzo.
Su objetivo en el Mundial será disfrutar la experiencia sin perder el hambre competitiva ni la responsabilidad de representar a Costa Rica.
Saray: disciplina para equilibrar deporte y universidad
Saray Espinoza recibió su convocatoria con orgullo y felicidad, consciente de que enfrentará a selecciones de alto nivel en una competencia que puede aportarle un importante crecimiento deportivo.
La noticia llegó después del proceso de reclutamiento y fue compartida inmediatamente con sus padres, quienes celebraron junto a ella la oportunidad de representar al país.
“Ha sido un camino de mucho sacrificio y trabajo, tanto físico como mental, en el cual fue muy importante esforzarse, aceptar críticas para mejorar y ser cada vez mejor jugadora”, señaló.
Para Saray, competir en nombre de Costa Rica y del deporte universitario representa también la posibilidad de demostrar que la preparación académica y el rendimiento deportivo pueden mantenerse en equilibrio.
La disciplina, la responsabilidad y la organización han sido fundamentales para atender los estudios, entrenamientos, partidos y demás compromisos.
Dentro del equipo espera aportar la experiencia adquirida en torneos anteriores, pero también respaldo, escucha y disposición para ayudar a que el grupo alcance sus objetivos.
En Polonia desea adquirir mayor experiencia, aprender de rivales de alto nivel y disfrutar junto con sus compañeras, sin renunciar a la aspiración de obtener resultados positivos.
Patricia asume la capitanía como un privilegio
Patricia Núñez afrontará el Mundial no solo como integrante de la selección, sino también como capitana del conjunto costarricense.
La jugadora calificó como un orgullo y un privilegio la posibilidad de representar a Costa Rica y a las universidades en una competencia internacional celebrada en Europa.
“Fue increíble. Me emocionó saber que esto fue el resultado de muchos años de entrenamiento y esfuerzo”, manifestó al recordar el momento en que conoció su inclusión en la convocatoria definitiva.
Ser elegida capitana añadió una nueva responsabilidad a la experiencia, aunque Patricia considera que su función consiste en mantenerse al servicio del grupo y ayudar a sus compañeras.
“Estamos siempre al servicio del equipo para poder dar lo mejor de cada una. De mi parte, dentro de lo que pueda apoyar, lo daré siempre”, afirmó.
La capitana aseguró que la selección cerró su preparación con buenas sensaciones, después de aproximadamente dos meses de trabajo para pulir detalles y consolidar el funcionamiento colectivo.
Su mensaje para quienes seguirán al equipo desde Costa Rica fue directo: confiar en las jugadoras y acompañarlas desde la distancia.
“Que confíen, que crean en nosotras y gracias por todo el apoyo. Vamos a dar lo mejor para dejar el nombre del país en alto”, concluyó.
Una oportunidad para visibilizar el deporte universitario femenino
Las historias de Yerlin, Saray y Patricia reflejan realidades compartidas por muchas deportistas universitarias: la necesidad de equilibrar estudios y entrenamientos, asumir sacrificios personales y competir en disciplinas que todavía buscan mayor visibilidad y respaldo.
Costa Rica llegará a Polonia con una selección que encuentra en la unión, la disciplina y el compromiso algunas de sus principales fortalezas.
Más allá de los resultados, la participación mundialista representa una oportunidad para mostrar el talento de las jugadoras costarricenses y fortalecer el reconocimiento del futsal femenino universitario.
Baronesas del Balón dará seguimiento a la participación de Costa Rica y a las historias de las mujeres que representarán al país en el escenario mundial.
Entrevistas concedidas previo al viaje de la delegación
